La película de Willy Wonka está basada en un personaje, neurótico y bizarro, creado por el escritor Roald Dahl quien en su primer film estuvo representado por el actor Gene Wilder y luego para hacer una versión un poco más reciente fue interpretado por Jonny Depp, película que se ganó el corazón de todos.

Wonka es parte del mundo imaginario de ‘Charlie y la fábrica de chocolates’, una historia que Dahl inventó para sus hijas, que se conviritó en un best seller y, después de interpretaciones como la de Wilder, en un clásico del cine norteamericano (bajo el nombre ‘Willy Wonka y la fábrica de chocolates’).

La historia de Charlie es de un niño pobre de bienes pero rico en virtudes, está llena de moralejas para niños (malcriados), sus padres y cualquier persona que buscara escapar un rato a un mundo de fantasía.

Este film se encuentra enmarcado en un universo de azúcar, pequeños hombrecillos llamados Oompa Lompas y dulces imposibles, como la goma de mascar que nunca pierde su sabor.

Este enigmático personaje estuvo a cargo de llevar un traje de terciopelo morado, un sombrero de bombín y los ojos saltones, rasgos que son parte del retrato de Willy Wonka.

Este famoso personaje portaba un singular sombrero que a todos llamaba la atención, obviamente formaba parte permanente de su atuendo pero que captó la atención de todo mundo, tanto grandes y niños y la verdad es que llego para quedarse.

Este tipo de sombrero no es utilizado en la vida real, o no como se podrían apreciar otros, pero como fue el resultado de un personaje tan gracioso y lleno de vida, este se quedó en esa parte de la vida, de un personaje chistoso, ocurrente además de imaginario.

Por tal motivo este sombrero o su replicas se pueden ver alrededor del mundo en tiendas donde venden productos para cotillón, ya que como son un símbolo de diversión, se quedaron en esta temática para seguir entreteniendo la vida de quienes lo compran, para este tipo de eventos se puede ver en tonos y accesorios diferentes, lo que importa es la altura precisa y la forma.

Muchas personas optan por hacerlos de forma manual y agregarles diferentes accesorios para hacerlos más creativos aún y así llamar la atención de sus invitados, ya que en una fiesta este es el plato fuerte, poder ofrecer elementos nuevos y llamativos, de esta forma poder crear un ambiente divertido y lleno de sorpresas.